"Que la gente intervenga en concursos donde haya que recordar las palabras de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de Estado, o cuánto maíz cosechó Iowa el último año. Llénalos de noticias incombustibles. Sentirán que la información los ahoga pero se creerán inteligentes. Les parecerá que están pensando, tendrán una sensación de movimiento sin moverse. [...] No les des materias resbaladizas, como filosofía o psicología que engendran hombres melancólicos. El que pueda instalar en su casa una pared de TV y [...] es más feliz que aquel que pretende medir el universo o reducirlo a una ecuación. Las medidas y las ecuaciones cuando se refieren al universo dan al hombre una sensación de inferioridad y soledad. Lo sé, lo he probado. Al diablo con esas cosas. [...] No sé si entiendes qué importante eres tú, qué importante somos nosotros para que no se pierda la felicidad del mundo."
pag. 64-65, editorial Clásicos Minotauro.
Realmente impresionante esta reflexión, tan sólo voy por la página 64 y tengo la sensación de tener uno de los mejores libros que leeré en mi vida. No creo que yo pueda aportar más reflexión de la ya dicha por el propio Beatty hablando con Montag. Por lo que veo el autor nos presenta al ser humano, que acomplejado por su propia condición de ser humano, asesina la inteligencia quemando libros en esta historia para que dicho complejo no le haga ser infeliz. El conocimiento es melancolía y sentirse inferior.
2 comentarios:
Me encanta. No he leído este libro pero está en mi lista. Justo hace poco leí un libro de Chuck Palahniuk en el que decía algo parecido pero con una narración completamente diferente aunque a fin de cuentas lo mismo y me gustó mucho. Cuanta verdad! :D
Este libro está genial, cuando leí esto se me subió un escalofrío...
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